La Enseñanza de Lenguas en la BIJC

La Enseñanza de Lenguas en la BIJC

Autora: Elodia Ramírez (BIJC)

Boletín FAHHO No. 27 (Nov-Dic 2018)



México es un país multilingüe y multicultural, se encuentra dentro de los diez países con mayor número de lenguas. Esta diversidad, además delas responsabilidades políticas que implica su conservación y protección, ofrece a la sociedad mexicana la oportunidad de disfrutar de ella como potencial de desarrollo social. En los estados del sur del país se concentra el mayor número de lenguas originarias, como es el caso de Oaxaca y Chiapas. Sin embargo, por las políticas lingüísticas que el Estado mexicano ha aplicado, se vive un preocupante detrimento de la diversidad cultural y lingüística, que se traduce en el desplazamiento de las lenguas indígenas por el español. Esto es cada vez más notorio en las comunidades de todo México.

Con el propósito de promover la diversidad lingüística en Oaxaca, la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, en coordinación con los profesores de lenguas voluntarios, ha sumado esfuerzos para conformar un espacio de enseñanza de lenguas al público adulto interesado. La enseñanza de estas lenguas se considera una de las estrategias que promueve su fortalecimiento y revitalización, además de promover la interculturalidad en la diversidad, al hacer accesibles a los aprendices nuevos modelos culturales que permiten resolver los problemas personales y cotidianos de la vida.

Desde el año 2012, en la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova se han impartido clases de ayuuk, zapoteco, chino y mixteco dirigidas a público adulto. El último de estos esfuerzos sucedió durante el periodo de verano 2018 (julio-septiembre), fechas en las que se impartió mixteco a público infantil como segunda lengua. En este curso los niños aprendieron a saludar, a presentarse, a presentar a los que viven en su casa, así como pedir de comer, de beber y dar las gracias en un contexto familiar. De esta manera se les dio la oportunidad de aprender el mixteco en un entorno comunicativo natural y lúdico. Aunado a esto, el taller desarrolló actividades tanto en el Centro Cultural San Pablo como en el espacio privado del hogar. Las madres de familia y abuelas de los alumnos ayudaron a desarrollar las actividades en un ambiente familiar. Así se adquiere la lengua en su contexto natural de transmisión. Aunque el tiempo de enseñanza fue corto, las madres de familia lograron ver en sus hijos los resultados de aprender el mixteco como segunda lengua. A través de los siguientes testimonios se puede dar cuenta del interés y evaluación de los padres:

“Ayer que salimos al súper me dio mucho orgullo ver a mi hijo contar en mixteco. Mi hijo, al aprender el mixteco, lo hizo de modo muy familiar porque en la casa nos dice koba’an sakua, ‘buenas tardes’, kova’adin, ‘buenos días’. Va con sus abuelos y sus primos y lo dice muy bien, lo asimila en su uso. El que mi hijo aprenda el mixteco es una oportunidad de amar nuestras culturas” (madre de familia, 10-09-2018). 

“Yo soy de la Mixteca, y que mis hijos aprendan el mixteco es una forma de conservar la identidad en los niños. Para mí es importante que aprendan el mixteco porque colaboramos a que la lengua no se pierda, es importante porque nosotros tenemos una ascendencia mixteca. Ellos no van porque yo los inscribí, sino porque les gusta y lo están haciendo propio” (madre de familia, 11-09-2018). 

De esta manera se busca difundir la importancia que tienen las lenguas como elemento identitario, creando espacios de uso para aprender una segunda lengua, además de contribuir a la revitalización y al fortalecimiento de ésta.

La Reunión Anual de la Sociedad Americana para la Etnohistórica 2018 en Oaxaca

LA REUNIÓN ANUAL DE LA SOCIEDAD AMERICANA PARA LA ETNOHISTORIA 2018 EN OAXACA

Autora: Maribel Alvarado García (BIJC)

Boletín FAHHO No. 28 (Ene-Feb 2019)



Los libros de historia de educación básica que distribuye la Secretaría de Educación Pública en México hacen una clara invitación al lector, a estudiar “la historia de nuestro país” para conocer la sociedad en la que vive y así conformar su “identidad como mexicano”. Y es verdad que hay una historia de México, la que cuenta la construcción de la nación actual y la que la nación promueve para explicarse, justificarse y para inspirar sentimientos nacionalistas. Pero no es la única historia: también los pueblos indígenas tienen sus historias y maneras de contarlas, y a menudo se trata de historias antihegemónicas, cuyos eventos cruciales, héroes, valorizaciones y esquemas causales no son los mismos que marca la historia patria. Y es justamente este tema el de interés para la etnohistoria, disciplina que convoca a especialistas en antropología, historia, estudios patrimoniales, arqueología, ecología, lingüística, entre otras disciplinas relacionadas con la historia de estos pueblos. Durante el siglo XX, tanto en Estados Unidos como en México y otros países del continente americano, se ha ido construyendo un campo de estudio que cubre a los pueblos indígenas desde el Ártico hasta la Patagonia. Sus trabajos no solo se quedan en los libros. En muchos casos tienen repercusiones en el ámbito social, como la defensa de territorios o el reconocimiento y resguardo de acervos locales.

Desde 1954, la Sociedad Americana para la Etnohistoria (ASE por sus siglas en inglés) convoca anualmente a sus miembros afiliados y a todos aquellos interesados en presentar trabajos que abonen al objetivo principal: crear una imagen más incluyente de las historias de los pueblos indígenas de América. Se ha convertido en la reunión más importante a nivel internacional para especialistas en este tema. Durante la segunda semana de octubre de este año, se llevó a cabo en la ciudad de Oaxaca su segunda vez en México. En esta ocasión los organizadores-anfitriones fueron la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM y la Universidad de California en Los Ángeles.

En esta reunión se presentaron más de 300 investigadores de más de 170 instituciones (nacionales y de otros países, sobre todo de Estados Unidos), quienes expusieron y discutieron 264 estudios en seis sesiones simultáneas durante tres días. De estos trabajos, 147 estudios trataron sobre los pueblos indígenas que se encuentran en el territorio de México, y 35 versaron sobre los pueblos de Oaxaca. ¿Pero qué significan estos números? Es bien sabido que el trabajo de los historiadores consiste sobre todo, en elaborar un camino de interpretación entre los acervos documentales (los archivos) –muchas veces no accesibles sin estudios previos– y la sociedad en general. Es así que los números citados dan cuenta de la cantidad de estudiosos trabajando sobre uno de los temas centrales para la etnohistoria de las Américas: interpretar las consecuencias tan variadas de la conquista europea sobre los pueblos indígenas a lo largo del continente.

Además de las sesiones académicas, la noche del 12 de octubre, la ASE, junto con los anfitriones y asistentes, se dieron cita en el Teatro Macedonio Alcalá para reconocer y premiar, como cada año, la extraordinaria contribución que algunos investigadores han hecho a las historias de los pueblos de América. Esta vez fueron Rayna Green, Fred Hoxie, Susan Deeds y Frank Salomon quienes recibieron el reconocimiento y aplausos de sus colegas y público presente. Asimismo se otorgó una mención especial al reciente libro de Lisa Sousa. Estos nombres nos llevan a historias concretas; por ejemplo, el libro de Lisa Sousa, La mujer que se convirtió en un jaguar y otras narrativas de mujeres nativas en Archivos del México Colonial (The Woman Who Turned into a Jaguar, and Other Narratives of Native Women in Archives of Colonial Mexico) revela historias sobre las relaciones de género en los pueblos indígenas de la Nueva España (siglos XVI, XVII y XVIII). Sobre todo, muestra que las mujeres nativas eran actores dinámicos en la vida cotidiana de sus comunidades y en sus hogares. Para este estudio utilizó desde manuscritos pictográficos hasta fuentes alfabéticas en náhuatl, mixteco, zapoteco y mixe, así como en español.

Otra característica de esta reunión es que al paso de los años se han sumado al estudio etnohistórico miembros de los pueblos indígenas. Cabe destacar en esta reunión la participación de investigadores de pueblos zapotecos, mixes, mixtecos, cree y mashpee wampanoag, representando, sin duda, una perspectiva etnohistórica que se nutre en muchos casos con el activismo por los derechos de sus pueblos. Por mencionar un caso, la presentación en mixe del ponente Juan Carlos Reyes fue un buen ejercicio de derechos lingüísticos en el contexto de esta reunión. Sin embargo, hay que ser sinceros y reconocer que la etnohistoria misma sigue siendo un campo de estudio dominado por historiadores no-indígenas.

Oaxaca se ha convertido en una ciudad ideal para acoger reuniones académicas. Esto se debe en gran medida a la vitalidad de la diversidad cultural que caracteriza a los pueblos de Oaxaca. Pero para los estudios etnohistóricos es, además, un lugar clave por la riqueza y diversidad de las fuentes documentales: tradiciones escriturales que datan de hace más de 2000 años y que trascendieron al período virreinal, cuando se desarrollaron tradiciones alfabéticas en zapoteco, mixteco, náhuatl y chocholteco. Es por eso que esta reunión enfatizó el trabajo clave de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, al articular actividades de investigación con el propósito de promover las herencias culturales de Oaxaca y México, al hacer accesible recursos especializados principalmente sobre y en lenguas de los pueblos indígenas de Mesoamérica. Así que seguiremos insistiendo en que se acerquen a los distintos proyectos que tiene la Biblioteca para hablarles de las historias de los pueblos de Oaxaca.

El Curso-Taller de Mixteco de la Época Virreinal en la BIJC

EL CURSO-TALLER DE MIXTECO DE LA ÉPOCA VIRREINAL EN LA BIJC

Autor: Sebastián van Doesburg (UNAM/BIJC)

Boletín FAHHO No. 29 (Mar-Abr 2019)



Por primera vez en Oaxaca, un grupo de filólogos y hablantes de la lengua mixteca (tu’un savi o dzaha ñudzavui en mixteco) trabajan juntos en estudiar los cientos de documentos virreinales escritos en mixteco. Las sesiones mensuales cuentan con el reconocimiento curricular de la UNAM.

Durante la época vireinal, muchos pueblos de Oaxaca tenían escribanos de la comunidad que se encargaron deponer por escrito cualquier asunto administrativo de la comunidad. Ellos elaboraron los testamentos, actas de compra-venta, inventarios, testimonios y todo lo demás necesario para una vida ordenada. Ahora bien, lo que pueda ser una sorpresa para muchas personas hoy, estos escribanos no escribían en español, sino en su propia lengua: mixteco, zapoteco, chocho, o, en algunos casos como los mixes, en nahuatl, que era la “lengua general” de Mesoamérica. Escribieron más de diez mil de estos documentos; hoy sobreviven quizás 2000.

Hasta fecha muy reciente, los historiadores y lingüistas no le dieron importancia a los textos elaborados en mixteco, zapoteco, chocho y nahuatl entre 1550 y los años de la independencia mexicana. Pero en los últimos años, esto ha cambiado. Hoy se reconoce que estos documentos no solo nos ofrecen una extraordinaria ventana a la vida, sociedad y cultura de los pueblos indígenas de Oaxaca a través de su propia lengua y en sus propias palabras, sino que conservan fases antiguas de las lenguas con palabras y formas gramaticales hoy perdidas. Este radical cambio paradigmático se ejemplifica con el reconocimiento de la UNESCO de estos documentos (particularmente los conservados en el Archivo Histórico Judicial de Oaxaca) como Memoria del Mundo en 2018.

Dicho todo esto, la lectura de estos documentos no es una tarea fácil. No solo tenemos que acostumbrarnos a las antiguas letras, sino también tenemos que habituarnos al vocabulario y la gramática antigua de la lengua. Como todas las lenguas, las habladas en Oaxaca también están en un constante proceso de cambio. El curso-taller enseña cómo relacionar –de manera científica, por medio de las reglas de cambios regulares– las variantes actuales con las versiones antiguas que aparecen en los documentos.

Trabajar juntos para librar estos obstáculos es el principal objetivo del curso-taller de mixteco de la época virreinal que inició el 10 y 11 de enero con ocho horas de trabajo. Afortunadamente, existen varios materiales que nos pueden ayudar, como la gramática y el diccionario del mixteco de Teposcolula de 1593. Pero el conocimiento de la lengua que tienen los propios hablantes es un recurso igual de importante. Finalmente, como el mixteco demuestra una gran variación al interior de la lengua, la participación de hablantes de distintas variantes es muy productivo para entender las antiguas formas de la lengua. La reflexión sobre la propia lengua desde una perspectiva histórica no sólo es divertido e interesante, sino enriquece a la vez significativamente el conocimiento profundo de las relaciones entre las distintas variantes de una lengua y sus funciones culturales.

A lo largo del primer semestre de 2019, los participantes, hablantes provenientes de Jaltepetongo, Apoala, Peñoles, Atatlahuca, Amoltepec, Jamiltepec, Zacatepec, San Miguel del Progreso, Ayutla y Alcozauca, analizarán la gramática de 1593 desde su propia habla, investigarán las diferencias (no sólo en sonido, sino también en significado) entre las entradas en el diccionario de 1593 y las palabras en su propia variante, y aplicarán este conocimiento a la lectura de textos producidos hace cientos de años. Aunque inicialmente pueda parecer difícil entrar en la lectura de los textos, la práctica con el tiempo permite algo realmente emocionante: leer y comprender la voz mixteca de los lejanos antepasados, de personas que hicieron sus vidas hace siglos en las mismas tierras donde hoy están sus descendientes, constituyéndose esta voz como un eslabón complejo y dinámico entre la cultura mixteca prehispánica y la cultura actual. 

El curso-taller forma parte del proyecto FILOV de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova y el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, cuyo objetivo es poner en línea toda la documentación virreinal escrita en alguna de las lenguas indígenas de Oaxaca. Sin embargo, la puesta en línea sin la formación de lectores/especialistas sería una labor estéril, por lo que para este curso-taller en particular se activaron los añejos lazos de amistad y solidaridad que unen a la Biblioteca con la Academia de la Lengua Mixteca (Ve’e Tu’un Savi en mixteco).

Estaremos hablando más de los curso-talleres y de los resultados que arrojen a lo largo de este 2019, pero por lo pronto agradecemos mucho a todos los participantes y colaboradores en este proyecto, señalando que son pocas las oportunidades de armar un grupo de estudio con tantos involucrados de regiones muy diferentes. ¡Qué mejor manera de comenzar el Año Internacional de las Lenguas Indígenas de la UNESCO!

Taller de Traducción en Lenguas Indígenas

TALLER DE TRADUCCIÓN EN LENGUAS INDÍGENAS

Autora: Alejandra Méndez Zapata (BIJC)

Traductora: Gabriela García García (BIJC)

Boletín FAHHO No. 29 (Mar-Abr 2019)



Tse kjoa faatse’on ko tse chin fi’iya

Jngo café tibia nga kui ngixón, tsjana nga ndá chon jñá jñá nga ke, jngo jta kinrela rijane jio jio (nikibe josín xánla) kisi kjánna. Jngo tja ‘on ri iki nanga kjoán kinrobáni, ta jngo tjó kjóan’ni tikeni nga tsijénkamána, nga kinrela, nga tijnakoan, joni kamána ri iki jngo xkín kitjomitjen, ya’anyóla niya ña satena café ya ñani San Pablo mí.

Nikiya meri kamalá rijé, tanga tjínmeri tisíchijé jtala, nijéjin tjo nyán ri tiba ke ngixón rokji, nijéjin ndá café tsjé ri tibi’i nga ke kamála tsakasénko.

Ya kjoán ñaa chraña tijna kinrela, ndalani tsá taña kiyókjonajin café meni mitsá tajéni (ari mitsá taje), ya kjijnatala teléfonola, sákoa kjoánla mijnó ngá, nga kji, tanga tajé tsangiyaanajin kjoa jñá, tijéni kjoa jñá ri bate nga ika ika fatse’onla, joni mana’an ri iki faaneyaní, ri iki ‘on bela ijola, joni tifa kjoa’in.

Ko kjoanda!! tsáta yari kata tsobákjá jngotjó (xan ná ‘an nga tisíkitsjen, nikiti nda tsaká’ijnajna) josian tsakoa?, nitséjínlabe joñá ke nga kui kjoa, nikiti nda ma’ina, jngo jmí kjá kjonangina kjoabitsénna, nikibe josian a kuinákjoala la tsakoa? (xan kjoanla ngá tsaki) tasa majín (yaala koakatasín). Tasa katafií ko kjoanda!! (xánná), tanga niki koakamá, tasasa tasa itsia caféna kjóan ki’a fe kamá. Nikiti kitsena rije, fe nikitiyaritjín’ni nga ji’i indiya, sakuila fe ki’ini.

A fi’iya nga koasín fa’atsená? tsákoa (tsóri kisikjítjsen nga kiina) tanga bena nga majín, iki koatjínna nga majín, tanga ikitakoakamána nga kjoányijónnni, nga kinrela ijona nga itjo kjatse ’on’on’na, ti’an kitsakjónna, ke kjóanní nga kisíkitsjen a jon tsakoa, a jon tsakoa (jotsó tsajé chjita ri Priani mí), a bakínna tsakoa. Kení fekamani, majín xánná, nikitsá tsakoná chin fa’atse’on, ta kjoabitsénjin ika titsatokjá inima’na, ri taxá koasín kuitjoni.

Jon majín, ke bitjo jín nga’ij’ie, tanga nikibe tsáya ri tisijtíla ko kjoa jé, nga koasín tífa’atse’onna, nga nijéjin café, nijé jin tjo nyán ri tiba je nichrjain chan tjo jé, fiko nga’ijie.

 

*Traducción de Gabriela García García al mazateco de Zoquiapam de un texto en español de Alejandra Méndez.

Catalogación de la Colección fotográfica Irmgard Weitlaner Johnson Un huipil chinanteco y un huipil mazateco

Catalogación de la Colección fotográfica Irmgard Weitlaner Johnson.

Dos relatos: Un huipil chinanteco y un huipil mazateco.

Autora: Roxana García (BIJC)

Boletín FAHHO Digital No. 5 (May-Jun 2021)



 

Un huipil chinanteco

La niña miraba inquisitiva la lente que la retrataba. En su pecho estaba el centro del mundo representado en triángulos y grecas.
Era una mujer firme porque en las alturas la sobrevolaban aves de dos cabezas, que eran su protección y su castigo.
Caminaba sin temor porque serpientes y coralillos la guiaban y la acompañaban.
Se comunicaba con las aves y las flores en su lengua chinanteca, ellas le hablaban de los nombres de las cosas y de los secretos de la selva.
La niña conocía secretos que sus abuelas y las abuelas de estas sabían y escondían en las manos habilidosas que tejían huipiles.
Los seres que habitaban Quetzalapa quedaban para la posteridad en la memoria de las manos tejedoras, en un huipil, en una fotografía…

 

Niña portando huipil de Quetzalapa (1936)

Un huipil mazateco

Una mujer se para frente a un grupo de ollas que pronto irán a servir en el fogón. Intercambia palabras en mazateco con otra mujer, decide llevarse a uno de los gallos. Hace las compras y regresa a su casa por un camino largo en el bosque, cargada de cosas. Mientras avanza, de a poco, las aves que adornan su huipil empiezan a desprenderse y a abrir las alas. Las enredaderas también se van liberando y se trepan a los árboles. Las flores van cayendo en el sendero que recorre. Finalmente, sus largas trenzas empiezan a enraizar y se vuelve una con el bosque, en el suelo solo ha quedado una enagua descolorida y un huipil en blanco.

 

Mujeres con huipil de Tenango (¿1940?)

A un año de que la Biblioteca Juan de Córdova dejara de brindar servicio al público, buscó la manera de seguir compartiendo información con sus usuarios. A raíz de esto, las actividades se diversificaron, se retomaron algunas que anteriormente habían quedado pausadas y también surgieron nuevas propuestas. Tal es el caso de la creación de un inventario de materiales en lengua ayuujk (mixe) que permitirá hacer búsquedas específicas para quien se interesa en dicho idioma; próximamente también habrá uno para la lengua mixteca. Aunado a esto, también se tradujo el reglamento general de la BIJC a la lengua ayuujk, disponible en la página oficial, útil para el público que desea conocer mejor el funcionamiento de este espacio.

Continuamos con la catalogación de la Colección fotográfica Irmgard Weitlaner Johnson, alojada en el Repositorio Digital de la BIJC. Esta colección, especializada en textiles, alberga más de 26000 fotografías estabilizadas y otras más que esperan este proceso para estar totalmente catalogadas. Es una labor que implica no solo poner la información que está a la vista, sino relacionar las fotografías y hacer un poco de investigación, pues el trabajo de la maestra Irmgard es muy extenso y abarca diferentes años y viajes. Ejemplo de su registro son las fotografías citadas al inicio de este artículo —y que en esta ocasión me inspiraron a una reflexión imaginaria más personal—, pertenecientes a la región Mazateca y de la Chinantla en la década de 1930, que próximamente estarán disponibles en el repositorio con sus fichas informativas. Este proyecto tiene el objetivo de difundir los diferentes textiles existentes, o que existieron, en México y otros lugares, como patrimonio cultural, pero también como una evidencia para los pueblos mismos que buscan conocer su historia y posiblemente recuperar los textiles que han quedado en desuso. Por lo pronto, aunque como hormiguita, el trabajo sigue. Anima saber que en un futuro cercano más personas podrán consultar las fotografías y conocer su contexto. Aquí, a puerta cerrada, se están gestando grandes cosas.

Colección Fotográfica Irmgard Weitlaner: la tradición del tocado en Cuetzalan, Puebla

Colección Fotográfica Irmgard Weitlaner: la tradición del tocado en Cuetzalan, Puebla

Autora: Roxana García (BIJC)

Boletín FAHHO Digital No. 6 (Jul-Ago 2021)



El trabajo realizado en la BIJC durante la pandemia permite apreciar —al margen del trabajo de catalogación—el contenido mismo de las colecciones; por tal motivo es imposible no detenerse en las fotos y documentos que pasan por nuestras manos. En el siguiente escrito daré un ejemplo de lo que llamó mi atención entre las miles de fotografías tomadas por la maestra Irmgard Weitlaner (1914-2011) durante sus diferentes viajes, esperando que también despierte la curiosidad del lector.

Durante 1930 existió una importante prenda femenina de uso cotidiano, conocida como tocado o sinta, en la Sierra Norte de Puebla, particularmente en Cuetzalan, una pequeña comunidad que se oculta entre la neblina, cerca de las tierras bajas veracruzanas. Anteriormente, era común que niñas, mujeres adultas o ancianas salieran a cortar café con la sinta anudada a la cabeza, pero desde 1960 su uso disminuyó y actualmente es empleado solo para eventos festivos o alguna ceremonia.

Dicha prenda ha recibido varios nombres, tales como sinta o masehual sinta (adaptado al español), pero en náhuatl se le conoce como mastauat (maxtahuatl);1 además de otros nombres como tlacoyal, rodete, copete, tocado, turbante o cordones. La sinta, además de adornar a la mujer, también señala su lugar de nacimiento y residencia.

Fondo Fotográfico Irmgard Weitlaner Johnson: Positivos, caja 10, RE: 059. Nahuat. Oct. 1963. Cuetzalan, Puebla.

En la actualidad, el maxtahuatl puede medir hasta siete metros de largo —aunque anteriormente era de seis metros— y se emplean de 22 a 25 cintas o cordones de lana de borrego teñida, con un grosor de dos centímetros. En 1939 se usaban cintas de color verde o morado. Un modo sencillo de explicar su colocación es el siguiente: el cabello se divide a la mitad, como si se fueran a hacer dos coletas, una a cada lado de la cabeza, luego se colocan los cordones en la nuca y se empiezan a enrollar con el cabello para ir levantando el rodete. Por su tamaño y peso, este tipo de tocado puede ser un reto para la mujer que lo porta, ya que implica mantener el equilibrio y saber coordinarse al caminar.

Arriba podemos ver a una mujer nahua sentada en el suelo y empleando sus pies para sostener y coordinar las cintas que va a colocar detrás de su nuca, y que empieza a enrollar con su cabello para formar un gran rodete. Finalmente es asistida por una mujer de edad avanzada que da los toques finales. Para rematar, inserta un quechquémitl de gasa encima o dentro del tocado2 que sirve, o servía, para proteger el color de los cordones.

Fondo Fotográfico Irmgard Weitlaner Johnson: Positivos, caja 10, RE: 059. Nahuat. Oct. 1963. Cuetzalan, Puebla.

Los múltiples registros históricos que se resguardan en la BIJC son un testimonio de la inagotable creatividad y diversidad de las culturas de México. Desde la biblioteca lo celebramos y deseamos la pronta reapertura de este espacio para compartir con nuestro querido público las diversas colecciones.

Notas al pie
 

Jornada de traducción en StoryWeaver: más de 100 libros ilustrados en lenguas indígenas de México

Jornada de traducción en StoryWeaver: más de 100 libros ilustrados en lenguas indígenas de México

Autora: Tajëëw Díaz Robles (BIJC)

Boletín FAHHO Digital No. 6 (Jul-Ago 2021)



Todas las lenguas indígenas están en riesgo de desaparecer. Para algunas el riesgo es muy alto, mientras que las demás deberán crear estrategias que permitan no solo su documentación sino, sobre todo, su transmisión intergeneracional. Esta realidad debe obligar a todas la instituciones, organizaciones y colectivos a plantear actividades enfocadas en las lenguas indígenas, considerando siempre las necesidades de las personas hablantes de estas y articulando esfuerzos con las comunidades, autoridades, colectivos, promotores, educadores, etc. Es importante sumar el mayor número de ánimos posibles para fortalecer los espacios de uso de las lenguas y para crear materiales que sean accesibles en diversas plataformas, así como atractivos para el público al que van dirigidos.

Desde 2019, el proyecto Endless Oaxaca Multilingüe de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca lleva a cabo actividades para fortalecer el uso de las lenguas indígenas del estado en los contenidos del Sistema Operativo Endless, posibilitando que la niñez de comunidades triquis, zapotecas, mixes, chatinas y mixtecas cuenten con una alternativa más para ver su lengua en un soporte electrónico. Una de las herramientas que utilizamos para este fin es StoryWeaver, una plataforma digital que ofrece la posibilidad de crear libros ilustrados digitales de forma sencilla, permitiendo, además, la traducción de los libros existentes a todas las lenguas posibles. Inicialmente su interfaz se encontraba en inglés, pero hoy en día está parcialmente en español, hecho que facilita su uso.

Una de las características importantes de la plataforma es el uso de licencias Creative Commons que permiten el acceso a los libros, su descarga para usarlos fuera de Internet, e incluso imprimirlos para su distribución en forma física. También es posible usar el banco de ilustraciones para crear historias propias. Es fundamental señalar que esta plataforma se desarrolla y promueve desde la India, un país con una gran diversidad lingüística y cultural, por lo tanto, la mayor parte de las ilustraciones contiene elementos culturales de la región; sin embargo, es posible ver reflejadas algunas realidades de los pueblos indígenas de México en muchos de esos libros. Esto último permite utilizar los libros existentes y traducirlas con la certeza de vernos reflejados en esas historias sobre familias, medio ambiente, animales o sentimientos.

Como una forma de aprovechar y difundir las posibilidades de la plataforma, el Proyecto Endless Oaxaca Multilingüe organizó la Primera Jornada de Traducción en StoryWeaver en el marco del Día Internacional del Libro 2021. La Jornada se llevó a cabo de manera virtual del 19 al 23 de abril, participaron más de cien personas en las distintas actividades; se impartieron ocho charlas sobre estrategias de traducción colectiva en la plataforma SW y un conversatorio sobre la importancia de traducir a lenguas indígenas; durante la semana se realizaron más de cien traducciones a más de 15 agrupaciones lingüísticas, 25 variantes en total. Participaron maestras, maestros, promotores lingüísticos, personas con mucha experiencia en traducción y también quienes van comenzando en este quehacer.

Fue evidente que, para la traducción en lenguas indígenas, es fundamental el trabajo colectivo, pues, a diferencia de lenguas no indígenas, se cuenta con pocos recursos. Algunos integrantes de la comunidad de Ayutla Mixe se unieron a la Jornada de Traducción con una metodología particular que consistió en resaltar la traducción colaborativa intergeneracional, plasmando las traducciones en audios para luego transcribir y corregir colectivamente la ortografía.

A dos años y medio de promover el uso de la plataforma ya se cuenta con más de 400 libros ilustrados en lenguas indígenas de México. Esperamos que más personas puedan conocer y utilizar StoryWeaver para crear libros en sus lenguas y que estos encuentren a sus lectores.

Para conocer esta labor de traducción vista: https://storyweaver.org.in

Fondo Documental “Don Benjamín Ladrón de Guevara”

FONDO DOCUMENTAL “DON BENJAMÍN LADRÓN DE GUEVARA”

Autor: Sebastián van Doesburg (UNAM/BIJC)

Boletín FAHHO No. 31 (Jul-Ago 2019)



UNA COLECCIÓN DE PAPELES HISTÓRICOS DE LA CAÑADA DE CUICATLÁN

El lunes 10 de junio, en el marco del Día Internacional de los Archivos celebrado el día anterior, la BIJC recibió en donación una colección de documentos históricos de la Cañada de Cuicatlán, los cuales, una vez restaurados, estarán abiertos a la consulta pública.

Durante el Porfiriato, estos documentos pertenecieron a don Benjamín Ladrón de Guevara, destacado personaje de la Cañada. Don Benjamín (1849-1936) fue jefe político del distrito de Cuicatlán durante el Porfiriato. Como varios intelectuales rurales de su época, era un liberal radical, metodista y masón. Pero aparte de este perfil político y su importante presencia comercial en la Cañada, era también descendiente de una antigua familia de caciques de Cuicatlán y Quiotepec y, como tal, tenía en sus manos los viejos documentos familiares.

Don Benjamín era nieto de María Martina de los Ángeles y Monjarás (1786-1870), la última cacica de Cuicatlán. Fue en su tiempo que alguien de la familia –consciente del fin de los cacicazgos de origen indígena– elaboró una extensa historia familiar, justificando los antiguos derechos señoriales. Este y otros documentos anteriores nos guían de regreso en el tiempo, llegando a la sorprendente conclusión de que el primer ancestro identificable de la familia no era otro que Coatecuhtli (Nai ye en mazateco; Tico en cuicateco), el último gobernante prehispánico de Santiago Quiotepec, cuyo yerno, don Francisco Cortés Tecuhtochtli, recibió a Hernán Cortés a su paso por Quiotepec en los primeros años de la década de 1520.

Estos documentos fueron vistos por primera vez en 1957 por los antropólogos Roberto Weitlaner (1883-1968) y Eva Hunt (1934-1980), cuando la última hija de don Benjamín, llamada Guadalupe, aún vivía en Cuicatlán. Pero después de que doña Guadalupe se mudó a Mexicali junto con su hija, la maestra Celia Hernández Ladrón de Guevara, perdió la pista de los documentos. En 1990, una estudiante holandesa llamada Ilke Schouten logró ubicar a los familiares en Mexicali, quienes permitieron a ella y Sebastián van Doesburg estudiar los documentos. Más de dos décadas después, cuando la maestra Celia había regresado a su natal Cuicatlán, el futuro de la colección comenzó a ser un tema de preocupación, también porque la maestra había decidido quedarse sin hijos.

Finalmente, en coordinación con la señora Judith Camacho Hernández, sobrina de la maestra, se tomó la decisión de dejar los documentos en la Biblioteca Juan de Córdova, para así mantenerlos en Oaxaca y –después de la restauración de las piezas más delicadas– ponerlos a disposición de los investigadores.

Este conjunto documental en algún momento estuvo ligado a dos importantes documentos pictográficos de la Cañada de Cuicatlán: el Mapa de Quiotepec y el Códice Fernández Leal. Sin embargo, en la década de 1890, don Benjamín donó estos documentos a su amigo, el historiador oaxaqueño Manuel Martínez Gracida. El primer documento –ahora resguardado en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia– muestra el momento en que la hija de Coatecuhtli, llamada 2 Muerte, y su esposo, recibieron a Hernán Cortés en su paso por Quiotepec en algún momento de la década de 1520. Al parecer, este documento fue elaborado por el hijo de la pareja, llamado Francisco de Monjarás, para ilustrar su reclamo por unas tierras de riego en el río Cacahuatal. El segundo documento –guardado en la Biblioteca Bancroft en California– trata de una importante epopeya prehispánica sobre la fundación del señorío de Papaloticpac-Tepeucila, y constituye una extraordinaria pieza literaria cuicateca.

En el evento estuvieron presentes la Dra. María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, los directivos de la BIJC y representantes de la familia Ladrón de Guevara, generosos donantes de este conjunto de documentos. La BIJC agradece especialmente a la familia de la Sra. Judith Camacho Hernández por tomar la iniciativa para esta donación. Mariano Velasco, de la Dirección de Turismo y Cultura de Cuicatlán, invitó a los concurrentes y visitantes de San Pablo a disfrutar de unos deliciosos mangos manila de la tierra de don Benjamín. Durante el evento se presentó la exposición Fondo Don Benjamín Ladrón de Guevara, una colección de papeles históricos de la Cañada de Cuicatlán, que muestra una selección de los documentos junto con reproducciones del Códice Fernández Leal y el Mapa de Quiotepec.

Esta muestra estará en exhibición en el pasillo de la BIJC, hasta el 11 de septiembre de 2019.

Registro de Piedras Labradas en San Pedro Nexicho

REGISTRO DE PIEDRAS LABRADAS EN SAN PEDRO NEXICHO

Autor: Demián Ortíz (BIJC)

Boletín FAHHO No. 32 (Sep-Oct 2019)



En el territorio de San Pedro Nexicho existen vestigios de uno de los más grandes e importantes asentamientos del periodo prehispánico en la Sierra Juárez. Una de las expresiones más evidentes de la relevancia del antiguo señorío zapoteco son las inscripciones y los monumentos en piedra que perduran al paso de los siglos, algunos en su emplazamiento original en cerros o en tumbas, otros reutilizados para decorar el templo católico, y la mayoría exhibidos en el museo comunitario local.

En 2001, el arqueólogo Javier Urcid, experto en iconografía prehispánica oaxaqueña, elaboró un catálogo con dibujos, descripciones e interpretaciones de aproximadamente veinte piedras hasta entonces conocidas. Pero hallazgos posteriores, algunos resultantes de proyectos apoyados por la FAHHO, volvían necesaria una actualización.

En semanas recientes, con apoyo de estudiantes de la licenciatura en gestión cultural de la UABJO, hicimos tomas fotográficas de las piedras con luz artificial rasante (colocada de costado, para resaltar sus grabados) y registramos sus medidas y ubicación, entre otros datos. Enviamos la información al Dr. Urcid, quien elaboró una nueva versión del catálogo en la que ya se integran las más de ochenta piezas hasta ahora conocidas.

El catálogo servirá a los encargados del museo a modo de inventario, pero más importante aún, para comprender mejor las representaciones plasmadas en piedra y sus significados, y compartir esa información con los visitantes. En las piedras y monumentos de Nexicho están representados gobernantes y fechas, animales reales y mitológicos, símbolos y elementos decorativos.

Como parte del proyecto, los estudiantes de la UABJO conocieron y analizaron el sitio arqueológico, el museo y otros lugares del pueblo y sus cercanías. A partir de ello desarrollaron un sitio de Facebook y un tríptico, que servirán al comité de ecoturismo de Nexicho para difundir sus actividades y fomentar la visita.

Aún es mucho lo que falta por conocer, proteger y disfrutar en Nexicho y en la Sierra Juárez, y a esa tarea hemos buscado contribuir con estas actividades.

La FAHHO y su trabajo con las lenguas indígenas en el #IYIL2019

La FAHHO y su trabajo con las lenguas indígenas en el #IYIL2019

Autor: Rasheny Lazcano (BIJC)

Boletín FAHHO No. 34 (Ene-Feb 2020)



En el año 2016, y por sugerencia de Bolivia, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución en la que se proclamó el año 2019 como Año Internacional de las Lenguas Indígenas (IYIL, por sus siglas en inglés). Tal declaratoria era relevante para Oaxaca, el estado con mayor diversidad lingüística de México, en el que conviven quince pueblos o naciones indígenas con sus respectivas lenguas y variantes de ellas. Pero más que celebración, es una llamada de atención, ya que, para todas las lenguas de Oaxaca, el número de hablantes está descendiendo, sobre todo entre la población joven. 

Por su frecuente interacción –a través de sus proyectos culturales– con comunidades donde se habla alguna lengua indígena, varias instituciones de la FAHHO tratan de incorporar la presencia de hablantes de estas lenguas en los proyectos, no sólo durante 2019, sino como una política permanente. Esto no es sólo un reconocimiento de esta diversidad “hacia afuera”: como todas las instituciones de Oaxaca, la FAHHO tiene entre su equipo un buen número de personas que hablan una lengua indígena al lado del español. 

Sirva este pequeño texto para dejar testimonio de los proyectos que durante 2019 involucraron un acercamiento y apoyo a alguna lengua indígena. 

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Andares del Arte Popular es un proyecto de impulso y fomento artesanal a través de la comercialización. En 2019, se generó un proyecto llamado Diversificación de productos y generación de cuentos a partir de la narración oral, en el cual tuvo presencia la lengua zapoteca de San Lucas Quiaviní. Por otro lado, la Coordinación de Arte Popular y Proyectos Productivos impulsó dos proyectos que involucraron gestiones desde encontrar intérpretes que les permitieran colaborar con artesanos monolingües en mixteco y zapoteco, y que implicaron redactar convenios y documentos administrativos en este par de lenguas de la familia otomangue. El primero fue llamado Apoyo a la creación de textiles artesanales del estado de Oaxaca, distrito de Jamiltepec (en colaboración con el FONCA), e involucró artesanos mixtecos de los municipios de Santiago Ixtayutla, San Juan Colorado, Santa María Huazolotitlán y Pinotepa de Don Luis. El otro fue el proyecto Instalación de hornos de leña libres de humo, en colaboración con la Escuela Nacional de Cerámica, en el cual se incluyó el zapoteco de San Marcos Tlapazola. 

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El año pasado, numerosos incendios arrasaron con los bosques y dañaron ecosistemas del territorio oaxaqueño. Por esto, la Coordinación de Medio Ambiente realizó un proyecto nombrado Campaña de prevención de incendios forestales 2019, que se tradujo a siete lenguas oaxaqueñas: chatino de San Juan Quiahije, mazateco de Zoquiapam, mixe de Ayutla, mixteco de Peñoles, triqui de Chicahuaxtla, zapoteco del Istmo y por último zoque de Chimalapas, lengua prima del mixe. 

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El Museo Textil de Oaxaca se ha dedicado a rescatar los saberes tradicionales de producción textil, así como las herramientas indispensables de este quehacer. Durante 2019, el MTO montó tres exposiciones en las que su museografía incluyó textos en la lengua de los artesanos. Primero, la exposición Dixrikoö ndie ndachoo ndie dsua xäde Ngigua – NgibaRecuerdos del telar de los pueblos chocholtecos. Luego, la exposición Ladx duu Pueblo de hilo, en la cual se llevaron a cabo tres rondas de Lotería en lenguas originarias que estuvieron a cargo de artistas textileros provenientes de las comunidades de El Tapanco, Santa María Zacatepec, Santa María Tlahuitoltepec y San Pedro Cajonos en donde se habla tacuate, ayuujk y zapoteco respectivamente. Y por último, la exposición Tukyo’mët Nëxëy – La Camisa de Ayutla. Apuntes sobre vestimenta, identidad y bordados masculinos, la cual tuvo una rica oferta de textos en ayuujk con su respectiva traducción al español. 

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El Taller de Restauración, mediante el Programa de apoyo a la reconstrucción, ha estado ocupado desde septiembre de 2017 en varias regiones de Oaxaca con proyectos de reconstrucción. En la comunidad de Asunción Ixtaltepec, donde se reconstruyó una casa que conservaba el patrón arquitectónico de la casa zapoteca, es decir la Yoo Bido o cubierta de tejavana y muros de ladrillo de barro rojo, se respetó el deseo de los dueños de comunicarse en zapoteco, por lo que se trabajó con un intérprete. 

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En la BS Casa de la Cacica, de San Pedro y San Pablo Teposcolula, se desarrolló Cartas en mixteco para monstruos, proyecto de varios movimientos con niños adquiriendo el mixteco de Teposcolula, que dio como resultado un libro. ¡Los invitamos a saber más de este proyecto dentro de este boletín! 

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Para la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, el proyecto punta de lanza de 2019 fue Filología de Lenguas Otomangues y Vecinas (FILOV), el cual se dedica a la identificación, digitalización y catalogación de documentos escritos en lenguas mesoamericanas, desde el siglo XVI hasta inicios del XIX. Tres archivos institucionales participan: el Archivo Histórico del Poder Judicial del Estado de Oaxaca (AHPJEO), con documentos en las lenguas chocholteco, mixteco, nahuatl y zapoteco; el Archivo General de la Nación (AGN), el cual conserva documentos en chontal, matlatzinca, mixteco, nahuatl, otomí, purhépecha y zapoteco; el Archivo General de Estado de Oaxaca (AGEO), en donde se han registrado documentos en nahuatl, mixteco y zapoteco. Acompañan a este proyecto dos seminarios de Filología Mesoamericana organizados con el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. Uno llamado Cultura y Lengua Mixteca, con trece asistentes, y otro Cultura y Lengua Zapoteca, con diecisiete participantes. En estos seminarios, hablantes de diferentes comunidades analizan textos coloniales escritos en su lengua. En el ramo de las publicaciones se han traducido, editado, impreso y distribuido dos cuentos de terror japonés, Hoichi el desorejado Mujer de nieve en diversas variantes de las lenguas mixe, zapoteco y ombeayuits; y un cuento de tradición oral tacuate: Kuayu Chi´in Tiote´e´. Estos textos están disponibles impresos y en línea. También se publicó una pequeña historieta que atiende el fenómeno de las caravanas migrantes, Tiempo de ayudar, traducido a nueve lenguas del estado. 

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Para finalizar la lista está el proyecto Endless Oaxaca Multilingüe, que lleva computadoras con contenido pertinente y un sistema operativo abierto y no dependiente del internet a las comunidades de San Andrés Chicahuaxtla, Santa María Ixcatlán, San Juan Quiahije, Santa María Tlahuitoltepec, en donde se habla triqui, ixcateco, chatino y ayuujk respectivamente. 

Así terminamos este recuento de la presencia de las lenguas indígenas en la FAHHO durante el #IYIL2019. Desde la BIJC te invitamos a visitar la página oficial del IYIL, en donde encontrarás muchos materiales informativos y pedagógicos, desde manuales para políticas públicas hasta juegos de lotería. Recuerda que donde quiera que estés, si escuchas a alguien hablar algo que no entiendas y no sabes cómo referirte, te recordamos: todas se llaman lenguas.